domingo, 8 de abril de 2018

AZAHARES (corregido)




Todos los días podía encontraba un tema para redactar sus relatos, su pasión era esa, sin embargo un día, tras un incidente que no recordaba, al intentar escribir, la inspiración se había ido. No brotaban de su mente las palabras en ese orden exacto para formar una historia.  

Pensó durante varios días la causa o qué podría escribir, pero nada, no había qué plasmar en esa hoja. Tomó su lápiz y una hoja de papel e intentó escribir una historia erótica, con tema central en la lencería, crear un relato así sería algo bueno. La imagen estaba allí, sin embargo no las palabras. 

El estrés colmaba su paciencia,  fue a la cocina y se preparó un té de azahares; el aroma le hizo recordar aquellas veces que en su infancia viajó con sus padres a casa de su abuelo. Cerró los ojos y se vio  en ese lugar, rodeada  por los árboles cítricos llenos de flores. La inspiración llegó con esa imagen tan hermosa, viéndose de niña  corriendo por todo el lugar. Volvió a la realidad, y sin perder tiempo, de inmediato comenzó  a escribir:

“En las añoranzas de mi infancia  recuerdo los árboles florecientes, su aroma agradable; una mezcla entre limón y naranja hacían mi estancia placentera. Allí podían verse y escucharse todo tipo de ave volar y posarse en las ramas. Cerca de allí corría un río de donde tomaban agua los campesinos para regar los campos y uno que otro venado cola blanca.
Los atardeceres más bellos con su crepúsculo tiñendo todo el lugar con ese color rojizo, ocurrían allí. El sol se ocultaba detrás de  las montañas con sus picos nevado tras cada anochecer; y  las estrellas brillantes se podían observar con facilidad, cuántas veces no quise tomar una con mis manos.  

Cada día mi abuelo juntaba y formaba para mí una corona con las flores de azahares que caían de los árboles. Tantas aventuras y travesuras no hice y viví junto con él, recuerdo cuando jugábamos y corríamos por todos lados. Hasta que aquellos juegos cambiaron, estábamos  jugando y no lo podía encontrar, buscaba y buscaba, ya iba a caer la tarde así que mi padre nos llamó a cenar. Yo le dije que no encontraba al abuelo, tuvieron que buscarlo por tres días. Fueron las escondidillas más largas de mi vida. Yo con tan solo cinco años no comprendía lo que había ocurrido, hasta que  papá me dijo que se había perdido porque  estaba perdiendo la memoria.

Conforme fui creciendo, más me daba cuenta de cómo no nos reconocía, ni siquiera a mí, eso me entristeció bastante. Ya no tenía con quien jugar; no era lo mismo sin él, sin sus historias. Su salud fue empeorando cada vez más, tres años más tarde el abuelo falleció, fue muy doloroso para todos, creo que aún no lo supero y mucho menos porque cuando mi padre cumplió sus sesenta años también le diagnosticaron Alzheimer familiar. Habían pasado más de treinta y cinco años desde la muerte de mi abuelo, sinceramente nunca pensé que algo así me ocurriera de nuevo.

Había olvidado todo eso, mis recuerdos se empiezan a ir poco a poco, al parecer que la herencia continua y cada vez me costará escribir como antes lo hacía, muy posiblemente moriré con mi mente como folio en blanco.”

Susan Meyer pudo publicar sus memorias, de las cuales no aseguraba  si habían ocurrido o no, tan solo eran cosas que se le venían a la mente como recuerdos fugaces.  En el año 2015 murió en su casa con sus familiares tras sufrir todos los síntomas del Alzheimer familiar. 

miércoles, 14 de marzo de 2018

ELECCIÓN


Camino por las calles observando  los aparadores de la absorbente y  sofocante ciudad, en mi andar llego hasta una tienda de discos, entro solo para curiosear.  Sin más, me dirijo a la sección de heavy metal, veo ese disco de iron maiden que tiene un gato en su portada. El único que me falta para mi colección. Busco en mis bolsillos y me digo. «Andas bruja Enrique, tienes otras prioridades». 

Se acerca a mí una hermosa mujer, que con voz suave me dice: Llevas mucho viendo ese disco. Volteo hacia ella, atónito por su belleza quedo mudo…Tras los chasquidos de sus dedos,  le respondo. ¿Qué? No, pensaba comprarlo,  luego de verte ya no sé si hacerlo o invitarte al cine, ¿te gustaría ir conmigo?

¿Contigo? No sé, no creo que traigas dinero para llevarme. Me contesta. Tú te lo pierdes, así que me llevo el disco.  Le digo.

A punto estoy de tomar el disco, ella me detiene con su mano y diciendo: Claro que si quiero ir contigo, ja,ja,ja ¡Tonto! Ya sabes a qué hora salgo.  Si, lo sé. Respondo.

Cómo nos divertimos haciendo estos juegos tan tontos desde aquella tarde en que comenzamos a andar.



domingo, 18 de febrero de 2018

EL POETA

Hoy  fue mi primer día de clases, realmente no tenía ganas de ir, no me sentía contento por habernos mudado de casa. Mi madre me despertó como eso de las 7 de la mañana; me bañé, luego desayuné un poco antes de salir. Mamá me acompañó hasta la entrada de la escuela, me despedí de ella, y entré.

Ya dentro las clases empezaron con las matemáticas, las odio, no me entran; creo que no seré ingeniero o arquitecto, nada de esas cosas.  Mi nueva maestra es muy bonita y simpática, a todos nos ayudo un poco con la lección.  Por suerte después de la hora de descanso toco la clase de español, como trabajo nos pidió que hiciéramos un poema de tema libre; tan pronto como lo dijo yo empecé a escribir, a los pocos minutos ya lo había terminado, me pare del asiento y se lo fui a entregar.  Llegué hasta con ella, tomó mi cuaderno y leyó en silencio.  Al terminar de leerlo me dijo: ¡Manuel, qué bonito poema! Te has ganado un diez y una estrella.   
Que daría yo porque todo mi ciclo escolar y toda mi estancia en esta primaria fuera solo escribir poemas.

 A la salida mi mamá me esperaba en la puerta de entrada, emocionado corrí hasta con ella, le mostré mi poema y lo que había obtenido por el trabajo, ella se alegró mucho de verme y de ver la estrella que me había dado la maestra, tan solo por eso me llevó a comer helado.  


Me he sentido muy cómodo realizando esa actividad, creo que empieza a  gustarme la escritura y sobre todo la poesía, de grande quiero ser escritor o mejor aún, poeta, más si me van a recompensar con helado.

jueves, 15 de febrero de 2018

GUERRERA

A ti que luchas contra el mal que arremete a tu ser, a ti que guardas en secreto esa dura batalla; callada, valerosa, silente, sin perturbar a los tuyos.


¡Oh, hermosa guerrera! Sé que saldrás victoriosa porque no solo eres luchadora incansable de la vida y de las adversidades, sino porque llevas en la esencia del alma ser una gran mujer.

miércoles, 20 de diciembre de 2017

El MEJOR REGALO DEL MUNDO (versión completa)

Amanecía, había llegado Navidad, la cena de noche buena para Julián no había sido diferente del resto del año, nada de cena especial para él y su familia. Julián  se levanto de la cama, buscó sus sandalias viejas, y se las puso. Salió de su “habitación” una cobija  hacia la función de pared divisora. Sus padres despiertos desde muy temprano  le saludaron:
— ¡Feliz Navidad, Julián!
— ¡Feliz Navidad! ¿Me ha traído Santa lo que le pedí?
Los padres de Julián se miraron uno al otro, ¿Cómo decirle que lo que pedía era algo caro y no lo podía tener? Su padre tristemente le dijo:
—No, hijo.
— ¿Por qué no?
Pensó un poco que le diría.
—Porque me ha pedido a mí que te lo haga.
— ¿Sabes cómo hacer uno?
— Claro que sí.
El padre tomo una hoja, la doblo hasta formar un barco, lo pintó un poco, le agrego un mondadientes con un rectángulo igualmente pintado a modo de bandera, cuando por fin termino se lo entrego a Julián.
—  ¡Qué bonito te ha quedado! ¡Gracias! —Exclamo Julián.
Julián estaba feliz, era el mejor regalo de navidad que había recibido.


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