domingo, 17 de diciembre de 2017

"Sin título"

En la oscuridad te busco,
en la distancia te siento,
en tu mirada descanso,                                                                                                           en mis recuerdos te espero...

Saurom.

sábado, 16 de diciembre de 2017

¿QUIÉN ES USTED?



¿Quién es usted? Que me recuerda  grandes y bellos momentos imborrables.

¿Quién es usted? Que me recuerda una miríada dulce y una sonrisa angelical.
¿Quién es usted? Que me recuerda noches de desvelo.
¿Quién es usted? Que siento que la conozco de toda la vida. 
¿Quién es usted? Que me recuerda al amor de mi vida, a mi niña hermosa, a mi bella flor.
Por favor diga me: ¿Quién es usted?


viernes, 15 de diciembre de 2017

ARTISTA

Dibujo tu rostro con el lápiz de mis caricias, 
cada detalle de tu cuerpo lo contorno con mis abrazos, 
pintando al final toda tu hermosa figura con el pincel de mis labios.

jueves, 14 de diciembre de 2017

LA TORRE PARA LEER



En un tiempo muy lejano vivía un rey al cual le gustaba  mucho leer, tenía libros de todo: aventuras, poesía, historia, ciencia; magia, cuentos, etc.  Durante toda su vida fue guardándolos y leyéndolos. Cuando llegó a su vejez, viendo que tenía muchos, y al no saber qué hacer con ellos, ordenó a sus súbditos que como su último deseo  antes de su muerte se construyera una torre con dichos libros para que la gente de su reino admirara su torre y  motivarlos a que leyeran.

La torre de inmediato fue empezada a construirse en la plaza principal, a la vez que se dio un mensaje a todo el pueblo de lo que se hacía  y para que se hacía. Pasaron unos años en terminar la torre. El rey a pesar de su ya avanzada edad, y de estar casi en su lecho de muerte, estaba feliz por su logro principal, hacer que su gente leyera; más aún si lo hacían en la plaza junto a su torre inspiradora. Se podía marchar  en paz, había logrado lo que quería ver a su pueblo con el mismo gusto por la lectura. 

lunes, 11 de diciembre de 2017

El DÍA DE LOS FIELES VIVOS

Recién acababa de morir, había llegado al más allá ¡Que ironía resultaba todo esto pues he muerto un 2 de noviembre! Al llegar  al cielo  ¿cuál fue  mi sorpresa? Se preparaban para  el día de los fieles vivos, sí, tal y como lo escuchas los “fieles vivos”.  No lo supe hasta que pregunte entre las  almas que allí se encontraban. Yo curioso y extrañado por la similitud de artículos que usamos en México para dicha tradición, no tuve más remedio que preguntar, así que me acerque hasta unas personas que ponían un altar y les pregunte:

— ¿Qué lugar es este?  —Todo este lugar de cierta manera me era familiar, sobre todo algunos adornos—, parase que hicieran un altar.
—No lo parece, es un altar  para nuestros fieles vivos, y todo este lugar es nuestra ciudad. —Me dijo una de ellas.
— ¿Altar para los fieles vivos? —Le pregunte extrañado.                   
—Claro, es una tradición muy antigua en estos lugares, cada año la hacemos en honor a quienes aún están en vida.

Confuso y raro me parecía eso, sinceramente.

— ¿Cuál es la necesidad? —Volví a preguntar.
—Tú bien sabrás que cuando estuviste en vida los vivos nos ofrecen altares a nosotros los muertos, así nosotros a ellos, de esa forma cuando los vivos hacen sus altares y nosotros  también. Juntos hacemos una conexión espiritual que nos permite estar cerca, aunque algunos solo nos sientan u otros ni siquiera eso.

—Pero yo no creo en esas cosas de los muertos ni nada por el estilo.
— ¿No eres ahora uno de nosotros?
— Tienes razón, aun así se me hace difícil de creer.
— ¡Ven, vamos! Para que veas como realizamos esta ceremonia. No podrás aún conectar con tu familia recién moriste y no tienes altar.
— Mi abuelo — le dije—, mi abuelo si debe estar por aquí, hace muchos años que murió y hoy le habían hecho su altar. 
—Entonces busca tu abuelo y haz la conexión a través de su altar.
—No sé dónde encontrarlo. —dije.
—Recuerda que todo esto es igual a la ciudad  donde viviste, tu abuelo debe estar en la misma casa en la que vivió con su cuerpo físico.
—Es verdad ¡Que tonto soy! Pues si es la misma casa.

Me dirigí a buscar la calle y el número  de la casa, rápido se me hizo el camino, como si flotara hasta allá. Llegue  y toque la puerta, desde adentro se escuchaba la voz de mi abuelo que decía: “ya voy, ¿Quién vendrá a visitarme en este día?” Él abrió la puerta y sin sorpresa alguna me dijo:

—Qué bueno que eres tú. ¡Pasa!
— ¿Qué bueno que soy yo? Abuelo, si he muerto.
— Ya lo sé, yo también estoy muerto. Me entere de tu fallecimiento a través del altar que había hecho para ustedes.  Tu madre está deshecha.

— Me lo imagino —Me afligí un poco—, quisiera poder hablar con ella.
—No podemos hacer eso, no nos lo permiten.
—Entonces ¿Cómo le diré que no se preocupe, que ahora estoy contigo?
—No le  puedes decir nada, solo hacer que sienta tu presencia.
— ¡Tengo una idea! —Exclame— Abuelo ¿Aún conservas los recuerdos de mi mamá en ese armario viejo?  
— ¿Cuáles recuerdos?
— Sus muñecas  o  esa caja musical que a ella le gustaba mucho.
— Todos mis recuerdos están guardados en mi armario, solo lo abro y de inmediato vienen a mi  memoria.
— Abuelo  ¿Puedo tomar uno de esos recuerdos para hacer contacto con mi madre?
Sin embargo mi abuelo me dijo:
— ¿Por qué no tomas un recuerdo tuyo con ella?
— Yo no tengo armario  en este lugar ¿Cómo hago eso?
—Nada de lo que aquí hay es físico por lo tanto no ocupa un espacio, tus cosas y mis cosas antes de morir no eran las mismas; sin embargo con solo pensarlas y recordarlas aparecerán. Inténtalo. 

Vaya que sí me costó hacer ese esfuerzo de ver mis cosas de nuevo, así que me concentre y visualice mi ropero, allí tenía toda mi ropa y en una caja de madera algunos objetos; entre ellos esa medalla que me había regalado mi mamá el día de mi confirmación, que luego al crecer y dudar de muchas cosas de la vida, la había guardado ahí.  Hoy después de mi muerte la vuelvo a necesitar para comunicarme con mi madre al mundo de los vivos.  Sinceramente ¡Me emociona todo esto! Bueno les dejo, que mi abuelo me espera para hacer contacto con nuestra familia viva.